Anfibios, joya de Colombia

 Colombia es un país  increíblemente biodiverso en especial en anfibios. En el marco del festival Colombiodiversidad queremos recalcar esta riqueza y darla a conocer al público a través de exposiciones y conferencia.

La riqueza que tiene Colombia en anfibios

Colombia, ocupa el segundo lugar en diversidad de anfibios después de Brasil, con un valor estimado de 698 y 733 especies; además cabe mencionar que el 63% de estas especies no se encuentran en ningún otro lugar del mundo, es decir que son especies endémicas de Colombia. Entre los animales que pertenecen a este grupo encontramos a las ranas, sapos, salamandras y caecilias (animales parecidos a una lombriz de tierra).

Los registros fósiles indica que abandonaron el mar y se aventuraron a una vida semiterrestre hace aproximadamente 250 millones de años. Los anfibios son muy importantes para el planeta, al igual que para las especies que en él habitan, ya que controlan las poblaciones de insectos que pueden ser nocivos para la salud y potencialmente invasores de cultivos. También son el alimento de muchos otros seres vivos que, sin su presencia, podrían desaparecer, como las  aves, reptiles, mamíferos y peces.  Los anfibios por su sensibilidad son bioindicadores es decir que indican el deterioro de los hábitats y ecosistemas.

Lo extraño de las ranas

No todas viven en el agua, uno de los grupos más grandes los Eleutherodactylus, viven en bosques húmedos, entre la hojarasca, musgos, y debajo de las piedras, han desarrollado otro modo de vida completamente terrestres, ponen sus huevos en sitios húmedos y protegidos, como por ejemplo debajo de un tronco o una piedra.

Las ranas más coloridas son venenosas, tienen diversas combinaciones de negro, naranja, amarillo, verde y/o azul, los colores actúan como señal de advertencia para los otros animales de lo peligrosas que son, estás ranas no atacan para inyectar el veneno, ya que su piel lo exuda y solo son peligrosas para un depredador que intente comerlas; sin embargo si una persona las toca el veneno puede penetrar por las mucosas o a través de una herida.

En Colombia se encuentra la rana más venenosa del mundo, su nombre científico es Phyllobates terribilis y vive en las selvas húmedas de la costa pacífica Colombiana, principalmente en el Choco. La gente del común la conoce como rana dorada o rana dardo, porque las tribus indígenas Emberas usan desde hace siglos su veneno en las flechas que lanzan con sus cerbatanas para cazar su alimento. Se encuentra muy amenazada.

 ¡Sus vidas están en peligro!

A pesar de todas estas cualidades, de su diversidad de formas, colores y cantos,  en la actualidad estas joyas de la naturaleza se encuentran en peligro de desaparecer, debido a fenómenos como el tráfico de fauna silvestre, la degradación, pérdida de sus hábitats, la contaminación del aire, el agua y el suelo y la aparición de enfermedades emergentes.

Si no actuamos ahora, quizás estas maravillas de la naturaleza sólo harán parte de la memoria artística y cultural, así como de las narraciones que alimentan las fabulas, los mitos y las leyendas,  esas que hacen énfasis en la extinción de los príncipes encantados y de las princesas valientes que se atrevían a besarlos. La única forma de que sigan existiendo es reconociendo su importancia y protegiendo los ecosistemas en donde habitan. Únete a la protección de los Anfibios Colombianos.